Autismo: camuflaje vs mimetismo

En el mundo del autismo se dan dos conductas asociadas a las bajas necesidades de apoyo: el camuflaje y el mimetismo. Pero no son lo mismo, de hecho, el camuflaje es propio del autismo, pero el mimetismo es algo así como el polluelo de pájaro cuco que invade el nido de otra especie.

Pero para entender todo esto veamos primero qué es el camuflaje en el autismo y qué es el mimetismo en el autismo. Y de paso, vamos a ver si el camuflaje y el mimetismo es algo que se da solo en el autismo o es algo más extendido. Y obviamente en todo el artículo nos vamos a referir a autismo de bajas necesidades de apoyo o grado 1, lo que antes era el Asperger.

Camuflaje normalizado

Tener conductas de camuflaje no es algo exclusivo del autismo, de hecho, casi todo el mundo se ha “camuflado” en alguna situación.

Por ejemplo, imagina que tienes que ir a una reunión de trabajo donde no te cae bien nadie, pero no solo tu asistencia es obligatoria, te juegas tu empleo. Llegas y finges que estás feliz, y que adoras a todos los asistentes, incluyendo a Jiménez, el baboso de RR.HH. al que odias con todo tu ser. Tras varias horas de puro teatro intentando comportarte adecuadamente y de refrenar tus deseos de estamparle una silla a Jiménez, la reunión se acaba, y ya te puedes ir a tu casa.

Imagina que en realidad trabajas en atención al cliente, y todos los clientes vienen con quejas absurdas, pero tú debes de atenderlos siempre con alegría, aunque a la mitad de ellos te gustaría tirarlos por un barraco.

Imagina que estás en una cena de familia donde lamentablemente ha venido tu cuñado, ese que trabaja en una empresa como jefe de RR.HH. y que es un baboso, y aunque a los 10 minutos tu cuñado ya te ha sacado de quicio 11 veces te esfuerzas por no parecer Hannibal Lecter.

Imagina que estás en el instituto, y deseas entrar en un grupo que te parece ideal, pero a ti no te gusta el trap, ni el reguetón, y además odias esa ropa que se ponen, pero una de las personas del grupo te tiene con la tripa llena de mariposas, pajaritos, atunes y ballenas. Así que ahí vas. Y además de que odias la música, en realidad no aguantas a esa gente, menos obviamente a quién te tiene el estómago dando vueltas al universo. Y prácticamente te conviertes en otra persona para encajar e intentar de paso hacer conexión con el amor de tu vida (Spoiler, nunca sale bien, al final la persona te demostrará ser lo peor).

Bien, en todas estas situaciones y otras muchas más que se te ocurran, estas haciendo camuflaje, y es agotador. Ahora bien, entonces ¿el camuflaje en el autismo es lo mismo? Casi, pero hay algunas diferencias en lo que se refiere al camuflaje en el autismo y el camuflaje que hacemos de forma normalizada.

El camuflaje en el autismo

El camuflaje en el autismo es una serie de acciones y estrategias que adopta la persona para poder encajar en un entorno social ​1​. Llegan a ser tan profundas que en muchas ocasiones este camuflaje es inconsciente. Primera diferencia.

Básicamente son estrategias para poder coexistir en un entorno social de forma que se pase lo más desapercibido posible, por ejemplo, siguiendo guiones preconcebidos acorde a cada situación. Segunda diferencia. Ocultar rasgos conductuales partiendo de una modificación forzada, algo así como dejar de ser tú mismo para actuar de la forma socialmente esperada y correcta. Es decir, tu comportamiento está condicionado a tu entorno. Igual que en el camuflaje normalizado, adoptas una forma de comportamiento que enmascare tu conducta real, básicamente dejas de ser tú misma/o.

Otros modelos de camuflaje están motivados por miedos, como el adolescente que se convierte en “literalmente” otra persona para evitar el acoso.

Un aspecto propio del camuflaje en el autismo es que este puede ser prácticamente permanente, de forma que en base a ver la conducta social de otras personas trate de replicarla, a modo de compensación. Tercera diferencia. Sobre este aspecto ya hablamos en el 2016, cuando comparamos a los replicantes de la película Blade Runner con el asperger.

El cómo afecta a la persona este camuflaje es un aspecto complejo ​2​, tanto las personas protagonistas como los investigadores especializados coinciden: ansiedad, depresión, baja autoestima y una lista de efectos indeseables en la salud mental de la persona. Pero los efectos negativos son comunes, es decir, cualquier persona que se vea forzada a comportarse de una forma no natural a su esencia acabará sufriendo efectos en su salud mental. Es común que muchas personas que trabajan frente al público acaben, literalmente, quemadas.

Pero este genera otras preguntas: ¿Se puede camuflar la incomprensión en situaciones sociales? ¿Se puede camuflar la ansiedad provocada por un entorno sensorialmente agresivo? ¿Se puede camuflar la inflexibilidad? ¿Se puede camuflar la rigidez?, es decir, ¿se pueden camuflar los rasgos más comunes del autismo y que estos “desaparezcan” temporalmente? Porque una cosa es intentar encajar en base a la imitación de patrones y otra es conseguir que ese camuflaje elimine precisamente aquello que caracteriza al autismo. Algo así como el doctor Jekyll y el señor Hyde. Pues no, el camuflaje no puede eliminar esas cosas.

Cuando fracasa

En las personas con autismo es muy común que su camuflaje fracase. Cuarta diferencia ¿Por qué se da este fracaso? Pues en el momento en que vive una situación fuera de guion, o que se dan circunstancias incompatibles (una sobrecarga sensorial, por ejemplo), el camuflaje fracasa estrepitosamente. Mientras que una persona normotípica podrá improvisar o utilizar herramientas sociales que le permitan salir de la situación, herramientas que en el autismo suelen ser pocas o ineficientes.

El fracaso del camuflaje en entornos o situaciones novedosas e impredecibles debido a una falta de capacidad de adaptación inmediata. Cuando las estrategias aprendidas no sirven.

También se darán situaciones donde por mucho que quieras camuflarte, tus problemas de rigidez, inflexibilidad, ingenuidad, o sobrecarga emocional (por poner algunos elementos que perturban el camuflaje y que son propios del autismo), harán que la falta de guion para ese tipo de situaciones, la falta de herramientas o, sencillamente, el bloqueo emocional o mental, tirarán al suelo ese camuflaje. Lo cual incide directamente en aspectos negativos ligados a la salud mental.

Muchas veces, debes salir del lugar para regularte. Pongamos un ejemplo: Estás en una situación social, que inicialmente está bajo control, y de repente aparece Marta, la reina del fashion, diva por encima de todo. De hecho, está encantada de haberse conocido. Pero usa ese perfume tan fuerte que te da un asco inmenso, y además esa voz de pito se te clava en los oídos como taladro percutor. Y además es tremendamente intrusiva, se te tira encima. Y llega un momento en que ya no soportas más y, o bien te pones a gritar como loca o te vas. Así que la excusa de: Voy al baño, tengo que llamar a mi madre a ver si comió el gato, o cualquier otra absurdez socialmente aceptable es utilizada para salir de ese lugar. Te regulas, y vuelta a empezar. No existen herramientas de compensación posibles con Marta.

Es común que se den situaciones de angustia psicológica, una especie de combinación entre ansiedad, estrés y depresión ​3​, pero además suele aparecer ansiedad social, que en este caso es inducida y recuerden no confundir con el trastorno de ansiedad o fobia social. En el autismo la ansiedad es una consecuencia mientras que en el trastorno de ansiedad social es una causa. Y esta combinación de factores es un inductor a los pensamientos suicidas, que por cierto son más frecuentes en hombres que en mujeres, ya que el desempeño masculino suele ser siempre peor, pero las mujeres son más dadas a la autoagresión.

El camuflaje no siempre funciona en el autismo. Sencillamente porque algunos aspectos intrínsecos del autismo son incompatibles. Y estas situaciones de fracaso son mayores a mayor impacto del autismo. Por eso el camuflaje es más exitoso en promedio en mujeres que en hombres. No porque los hombres no se camuflen, que lo hacen, sino porque en el rango de autismo de bajas necesidades de apoyo el impacto del autismo en mujeres es (en promedio) menor que en los hombres, y a eso hay que sumar que por norma las mujeres ya son mucho mejores socialmente que los hombres, así que les es más fácil aun compensar carencias basadas en camuflaje.

Distinto es cuando hablamos de personas en el fenotipo ampliado, quienes pueden tener rasgos compatibles y por tanto conductas compatibles, pero no entran en el autismo. También hay que tener mucho cuidado de confundir un trastorno de ansiedad o fobia social, que también acompaña camuflaje, con autismo.

Pero incluso en casos donde estamos en la frontera del diagnóstico del autismo, antes o después, el camuflaje va a fracasar, salvo claro está que la persona viva en una burbuja. Pero en entornos reales al final, algo saldrá mal. Es decir, una persona con camuflaje perfecto y permanente quizá entre más en los trastornos de la personalidad que en el autismo.

De hecho, el fracaso en el camuflaje, y el camuflaje en sí, son perturbadores de la salud mental de la persona, sobre todo si éste debe ser usado en largos periodos de tiempo. Entre otros factores crea una imagen irreal de la persona lo cual condiciona las expectativas que los otros tienen de ti misma/o. Acaba aislándote, aunque suene contradictorio, es agotador física y mentalmente, conduce a estados de ansiedad y depresión. Pero cuando la depresión se apodera de la persona, el camuflaje suele desaparecer.

Cuándo tiene éxito

Aunque mucho se habla de los problemas asociados al camuflaje en el autismo, de lo que se habla poco es de los efectos positivos. Y es que a muchas personas les ha permitido tener estudios superiores, encontrar empleo, tener vida social, …, en suma, intentar cumplir con sus propias expectativas de vida.

Para ello usan todo tipo de técnicas destinadas a fracasar lo menos posible. Desde juguetear con el cabello y hacer bucles y juguetear con él. Y si de repente descubre que está poniendo nerviosa a la gente con ese juego incesante de cabello, hacerse tremendo moño lo más tirante posible, ya que ese toque doloroso le ayuda a centrarse. En algunos casos para evitar una sobrecarga pues de formas leves se causan algún tipo de dolor, lo que les hace centrarse en el dolor y obviar lo sensorial, por ejemplo. Curiosamente muchas de las estrategias para evitar el fracaso están asociadas al dolor.

Muchas personas dicen que este camuflaje les ha sido muy útil para prosperar en sus vidas y conseguir alcanzar sus propias expectativas. Si eso es prosperar o sobrevivir ya es algo que cada cual deberá valorar.

Camuflaje, autismo y mujeres

En autismo y mujeres es habitual encontrar mayor prevalencia en las puntas del diagnóstico, o bien son casos muy severos o leves. La zona central del autismo parece tener una mayor prevalencia en hombres ¿los motivos? No están muy claros, se supone que es debido a una mayor fortaleza genética, ya saben XX vs XY. Genéticamente hablando el hombre es el sexo débil. De forma que es más común apreciar la mayoría de los casos en los extremos, mientras que en varones es justo lo contrario, la mayoría está en la zona central.

También es cierto que las mujeres son mucho más empáticas que los hombres, y en el autismo también sucede, y una mayor calidad empática siempre mejora nuestra capacidad de camuflaje.

Pero en el caso de grado 1 o muy bajas necesidades de apoyo, vemos como las mujeres son más adaptables que los hombres, al menos inicialmente. La realidad nos dice que eso no es exactamente así. Los problemas de salud mental en mujeres acaban teniendo mayor relevancia que en los hombres. Ya hemos visto como son mucho más tendentes a las autoagresiones o incluso a conductas tóxicas contra sí mismas.

El costo del camuflaje femenino en el autismo

Otro de los problemas asociados es el diagnóstico. En muchas mujeres es común que su primer diagnóstico esté ligado a problemas de salud mental y no al autismo ​4​. Una de las dificultades que se dan en el diagnóstico es la extrema delgadez de las líneas que dividen los diferentes tipos. En muchas ocasiones mujeres que están en el fenotipo ampliado reciben un diagnóstico de autismo, además de mujeres con trastornos de personalidad o de ansiedad social. Y las que de verdad tienen autismo acaban recibiendo el diagnóstico inverso ​5​. Ironías diagnósticas ​6​.

También es más común entre mujeres la necesidad de una identidad social que entre los hombres. Esa necesidad de identidad social también empuja con mayor fuerza a camuflar su verdadera forma de ser, ya saben, las puñeteras expectativas sociales. Adaptar su comportamiento a las normas, hábitos y constructos sociales empuja con mayor fuerza a las mujeres a entrar en esa proceso de naturaleza social. La trayectoria es mucho más dirigida.

Otro de los factores son los miedos insuperables. Es más habitual encontrar con mujeres que viven en una constante presión para contender con cosas que les generan un alto nivel de ansiedad y que generan grandes miedos, y cosas que por lo general nunca acaban sucediendo. Es decir, tienen una tremenda presión para contender con algo que normalmente no sucede. Como estar en tensión permanente y preparado para una invasión zombi. Convivir ocultando estos miedos y actuar de forma adecuada es devastador. Y aunque esta especie de tensión perpetua para afrontar cosas que nunca pasan es común en ambos sexos, en mujeres suele ser más dañino.

Camuflaje inducido vs espontáneo

Algunas personas pueden ser inducidas inicialmente a camuflarse a través de la intervención y luego convertir las acciones relevantes en un hábito, mientras que otras pueden desarrollar un comportamiento de camuflaje de una manera más individual y espontánea.

Dado que, y sobre todo en mujeres, los diagnósticos suelen ser tardíos, no es muy habitual que se de esa inducción, al menos en lo relativo a la intervención.

Pero, por ejemplo, los programas de competencia social se centran precisamente en el desarrollo de habilidades sociales, y siguen un patrón:

  • (a) revisión de una habilidad aprendida previamente e introducción de una nueva habilidad en un formato de instrucción y discusión grupal;
  • (b) modelado de habilidades;
  • (c) oportunidades para practicar la habilidad en forma estructurada. y actividades naturalistas; y
  • (d) actividad de cierre o revisión. La mayoría de estos enfoques se estructuran en torno a reglas (“Mira a los ojos de la otra persona”) y estrategias para aproximar el comportamiento deseado (“Intenta fijar la mirada en otras partes de la cara de la persona para empezar”).

Estas formas de intervención están muy extendidas y generalmente se basan en un enfoque cognitivo-conductual, donde el objetivo principal es reemplazar algunos patrones de comportamiento por otros.

Básicamente, muchos de los modelos de modificación de conducta se basan precisamente en camuflar, es decir, intentar que la persona se comporte de una forma no natural a su esencia y se comporte de la forma esperada. Y esto es algo muy extendido.

Y es curioso que en el caso del camuflaje veamos como genera estados de angustia social (depresión, estrés, ansiedad, …) precisamente por comportarse de manera forzada y que esto disponga de una fuerte evidencia y esté totalmente aceptado por los investigadores, pero a nadie se le ocurre pensar que en niños y adolescentes a quienes se les educa de forma que no sean ellos mismos para ser de la manera que otros consideran adecuada (es decir, camuflaje inducido) no puedan desarrollar también ansiedad, depresión, etcétera, ligada precisamente a esa intervención.

El sesgo diagnóstico basado en el camuflaje

Para sistematizar futuras investigaciones se han propuesto recientemente ​7​ la siguiente clasificación:

  1. Personas que (deliberadamente) quieren camuflarse y emplear con éxito estas estrategias.
  2. Personas que (deliberadamente) quieren camuflarse, pero solo lo logran parcialmente (potencialmente debido a dificultades cognitivas).
  3. Personas que no quieren camuflarse.
  4. Personas que no se dan cuenta de la noción de camuflaje.

Una clasificación prometedora pero que viene con sesgos de inicio. Creo que intentar sistematizar de forma tan condensada algo tan extenso es inducir a error por querer simplificar, y a veces, sencillamente no se puede.

El camuflaje ha entrado de lleno en el proceso diagnóstico, lo cual por cierto es totalmente adecuado. Incluso existe el Camouflaging Autistic Traits Questionnaire ​8,9​ como herramienta de medición. Pero hay que tener en cuenta que es una herramienta más en el proceso diagnóstico.

Cualquier persona con el conocimiento básico del camuflaje puede superar con éxito el cuestionario, o incluso muchos otros diagnósticos donde se produce camuflaje también puntuarán, porque el camuflaje no es algo exclusivo del autismo. Es decir, que muchas personas que NO están en el espectro van a puntuar en este cuestionario, como las personas con un trastorno de la ansiedad social o un trastorno límite de la personalidad, por ejemplo. Es decir, este cuestionario es un apoyo al conjunto de herramientas diagnósticas, pero sus resultados no deben ser tomados como relevantes. Sino como un ítem más.

El mimetismo

Tal y como acabo de apuntar muchas personas que no estén en el espectro pueden puntuar en los cuestionarios sobre camuflaje, es más, con un poco de conocimiento sobre el tema puedes responder exactamente lo que se supone que es correcto para dar puntuación en camuflaje. Yo he pasado los test con la puntuación más alta posible. Y repetí el experimento con algunas otras personas que conocían bien el tema y nuevamente puntuaron muy alto.

Obviamente mentimos en las respuestas, no fuimos sinceros. Y aquí entra el mimetismo, personas que imitan los patrones a la perfección del autismo. Es como el camuflaje, pero al revés, en vez de imitar las conductas generales, que es lo normal en autismo, lo que hacen es imitar las conductas del autismo. No se creerían la cantidad de gente que lo hace.

Quizá la pregunta es ¿para qué alguien querría hacer esto? Pues para tener un diagnóstico que le otorgue un grado de discapacidad, para obtener ayudas, porque le conviene al negocio que acaba de montar en base al autismo, porque tiene una necesidad tremenda de protagonismo o de llamar la atención, porque tiene un severo problema de salud mental, o ¡vaya a saber usted por qué! La cuestión es que los hay. Suelen adoptar posturas de victimización permanente, y además suelen tener conductas bastante agresivas ante cualquier persona que ponga en duda la identidad que han adoptado.

Hay un aspecto curioso en todo esto, y es que las personas con autismo se camuflan para pasar inadvertidas, pero quienes se mimetizan lo hacen precisamente para adquirir protagonismo, para llamar la atención, para usar la realidad de otras personas en beneficio propio. Es justo lo contrario. Pero al parecer nadie ha caído en la cuenta, igual que nadie cayó en la cuenta de que forzar a niños a ser lo que no son es perjudicial para su salud mental.

Una cosa es decidir dejar de fingir ser quien no eres y renegar del camuflaje y otra muy diferente es convertirte de forma mimética en lo que tampoco eres. Autismo vs Mimetismo, una realidad que nadie se atreve a denunciar. Vivimos en un momento donde la cobardía impera, donde el bien queda es básico, pero al final, nadie se da cuenta de que esto, al final, a quien perjudica de verdad es a las personas con autismo, ya que, ¡oh sorpresa! Estamos dando una imagen irreal y distorsionada del autismo.

Nuevamente, no es culpa suya, es culpa de quienes no han sabido hacer un buen diagnóstico. Y eso es, tristemente, una constante en el diagnóstico en adultos. Y creo que es el momento de empezar a ser muy serios con este tema. Las ironías diagnósticas, reciben antes un diagnóstico de autismo los miméticos que los que de verdad tienen autismo. Cuando alguien presente unas respuestas perfectas, cuando todo parezca ser de manual, desconfíe, aumente y mejore el proceso diagnóstico. Sobre todo, porque es la obligación de todo profesional y por los efectos en la vida de esa persona y por extensión de terceras personas.

Honestamente, no creo que nadie vaya a buscar un diagnóstico de autismo porque sí, siempre habrá algo, y conocer ese algo es una necesidad para esa persona.

Camuflaje y autismo

BIBLIOGRAFÍA:

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    Petrolini V, Rodríguez-Armendariz E, Vicente A. Autistic camouflaging across the spectrum. New Ideas in Psychology. Published online January 2023:100992. doi:10.1016/j.newideapsych.2022.100992
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    Bradley L, Shaw R, Baron-Cohen S, Cassidy S. Autistic Adults’ Experiences of Camouflaging and Its Perceived Impact on Mental Health. Autism in Adulthood. Published online December 1, 2021:320-329. doi:10.1089/aut.2020.0071
  3. 3.
    Hull L, Levy L, Lai MC, et al. Is social camouflaging associated with anxiety and depression in autistic adults? Molecular Autism. Published online February 16, 2021. doi:10.1186/s13229-021-00421-1
  4. 4.
    Bishop SL, Lord C. Commentary: Best practices and            processes            for assessment of autism spectrum disorder – the intended role of standardized diagnostic instruments. Child Psychology Psychiatry. Published online April 2, 2023:834-838. doi:10.1111/jcpp.13802
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    Darling Rasmussen P. ‘I was never broken—I just don’t fit in this world.’ A case report series of misdiagnosed women with higher functioning ASD. Nordic Journal of Psychiatry. Published online August 22, 2022:352-359. doi:10.1080/08039488.2022.2112973
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    Lai M, Hull L, Mandy W, et al. Commentary: ‘Camouflaging’ in autistic people – reflection on Fombonne (2020). J Child Psychol Psychiatr. Published online December 2, 2020. doi:10.1111/jcpp.13344
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    Lundin Remnélius K, Bölte S. Camouflaging in Autism: Age Effects and Cross-Cultural Validation of the Camouflaging Autistic Traits Questionnaire (CAT-Q). J Autism Dev Disord. Published online February 9, 2023. doi:10.1007/s10803-023-05909-8
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    Hull L, Mandy W, Lai MC, et al. Development and Validation of the Camouflaging Autistic Traits Questionnaire (CAT-Q). J Autism Dev Disord. Published online October 25, 2018:819-833. doi:10.1007/s10803-018-3792-6
Cómo citar este artículo: Daniel Comín, "Autismo: camuflaje vs mimetismo", en Autismo Diario, 12 mayo, 2023, https://autismodiario.com/2023/05/12/autismo-camuflaje-vs-mimetismo/.

1 comentario en «Autismo: camuflaje vs mimetismo»

  1. Llegue por el articulo de los influencers, que está tremendo, y me he tirado una hora leyendo. Por algun motivo no conocia esta web, no tiene desperdicio, buenisima, los articulos sobre diagnostico son tremendos. Las cosas claras y sin paños calientes. Y es cierto, la cantidad de gente que se esta adueñando del autismo es enorme, y nadie dice nada, y cuando lo dicen le caen arriba las de siempre, como es logico.

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