ABA ¿Adiestramiento o terapia?

Estaba preparando este artículo basado en una experiencia reciente con mi amigo Buda, quien por cierto es un caballo, cuando me encontré con alguien que había hecho algo muy similar pero en vez de con caballos, con perros ¿Y qué tiene esto que ver con el ABA?, veámoslo.

Y es que desde hace un tiempo hay un fuerte debate sobre la metodología basada en Análisis Aplicado de la Conducta (ABA) como metodología de intervención para el autismo. Hay como dos grandes grupos, el de gente que ha recibido esta terapia, y la odian, y los que la dan, quienes obviamente la adoran.

Yo personalmente he sido muy crítico con esta metodología desde hace ya bastante tiempo. De hecho, publiqué mi opinión sobre ¿Por qué estoy en contra del uso de ABA en el autismo? ya que si te posicionas pues deberás exponer los motivos de tal posicionamiento.

Personalmente no me considero un odiador profundo del ABA, creo que hay momentos en que usar técnicas conductuales es totalmente válido y útil. Algo que por cierto se ha hecho durante toda la existencia de la humanidad. Lo que pasa es que para el resto de la población se llama educación, normalmente del ámbito familiar, y si tienes autismo se llama ABA, ya que al parecer la gente con autismo es de otra dimensión y hemos inventado un nuevo sistema solo para ellos, espero se entienda el sarcasmo.

Y esto es algo que me molesta profundamente, si un niño hace algo y se le indica que es incorrecto, que las cosas se hacen de otra manera, bla bla bla bla, pues es la cosa más normal del mundo. Pero si un niño con autismo hace algo que es incorrecto, pues debemos usar ABA para que haga lo que nosotros deseamos que haga, es decir, que a ese paso haremos tanatorios específicos para gente con autismo, esto último también es sarcasmo.

Es decir, que ahora el modelado de conducta, o el entender porque la gente hace las cosas de una forma determinada en una situación determinada si eres neurotípico se llama cosas de la vida y si tienes autismo es un puñetero problema gravísimo que hemos de resolver con terapeutas especializados, ya que solo ellos saben lo que hacen, el resto somos idiotas.

Una de las cosas que he escuchado hasta la saciedad por parte de “especialistas” en ABA, gente que tiene su certificación BCBA (Board Certified Behavior Analyst) y RBT (Registered Behavior Technician), que es como el top, insisten en decir que: Todo el mundo usa ABA en sus vidas y desde siempre los padres han usado ABA para educar a sus hijos. Y entonces, si todo el mundo usa ABA, ¿porqué hay un ABA específico si tienes autismo? ¿pero no lo usa todo el mundo? ¿entonces, para qué una certificación?

Y bien, déjenme explicarles una historia, ya saben, me encantan las historias.

Mi amigo Buda

Buda es un caballo, el cual debido a una serie de avatares vitales desarrolló ciertos problemas. Básicamente tenía algo llamado querencia al establo. Es decir, es cuando un caballo no quiere salir de su zona de confort, en este caso su establo o paddok. También era difícil montarlo, no se prestaba a ello. Estaba totalmente distraído, no prestaba atención, y además presentaba una serie de miedos extras.

Buda tiene 13 años, su dueño es un buen dueño, que lo cuidaba con esmero y cariño. Que básicamente se desvivía por él y sus otras yeguas. No era un dueño maltratador, aunque Buda si recibió cierto acoso por parte de otro caballo no mucho tiempo atrás. Además, Buda había vivido casi toda su vida solo, y desde que su actual dueño lo compró vivía en una pequeña manada, y siempre en paddok, es decir, en espacio abierto, no se metían en establos. Vamos, algo bastante bueno para un caballo.

Pues a pesar de todo, tenía problemas. Este tipo de situaciones en caballos son más habituales de lo que parece. Los caballos son animales muy sensibles a cambios bruscos, y se trauman con cierta facilidad.

Bien, pues durante un par de meses estuvimos con Buda para intentar que sus problemas se redujeran. Hay varias formas de enfocar los problemas de este tipo con caballos. Desde un modelo tradicional de doma, que por cierto suele usar mucho el condicionamiento operante. Se basa en modelos de premio/no premio. Y bueno, una serie de técnicas destinadas a que el caballo haga lo que deseamos que haga en el momento que deseamos. Funciona con casi todos los caballos.

Y luego hay otra forma (bueno hay más, pero voy a reducirlo para no extenderme mucho), que es la que hoy se denomina doma racional. Hay 3 principios básicos, no recibir daño, que el caballo no reciba daño y sobre todo que nuestro caballo esté relajado y tranquilo al finalizar la sesión.

Hay un aspecto básico y es que el caballo se sienta tranquilo a nuestro lado, que se establezca una relación de confianza mutua. Se trabaja de una forma más “lenta”, intentando que no haya sobre exigencias y donde hombre y caballo aprenden mutuamente uno del otro.

Los caballos tienen mucha sensibilidad en su piel, de hecho, sienten cuando les caminan las moscas por la piel, así que imaginen que le vamos a poner una silla de montar, una cabezada, un bocado o filete en la boca, etc. Eso sin contar el peso del jinete o amazona. Hay un proceso para que el caballo no sienta aversión a todo ese aparataje, y si lo haces de forma gradual, sin forzar y sin presionar, es bastante fácil.

Se suele decir que a los caballos hay que quitarles las “cosquillas”, que no son cosquillas, es que esa sensibilidad en la piel los puede poner rápidamente en una situación de estrés ansiedad y tensión. Son presas naturales y su instinto es la huida. Pues si lo haces con calma, el caballo lo acepta sin problemas. Es más, si has hecho un buen trabajo lo normal es que disfrute de la sesión de trabajo. Y ya si luego lo cepillas, lo bañas, y lo mimas, pues ni te cuento.

Pero, además, no solo hay que trabajar, a veces sencillamente hay que estar con él (o ella si es una yegua). Pasear, comer manzanas o zanahorias, o simplemente compartir tiempo y espacio. Cada uno a su aire, y ¿por qué no? Jugar, sí, a los caballos les gusta jugar.

Bien, para no alargarme mucho, al final lo que haces es, basado en una confianza mutua enseñarle cosas al caballo, que vea que no hay peligro, que contigo está tranquilo, y sobre todo que cuando te vea aparecer por su paddok venga directo a ti, sabiendo que no solo no hay peligro, es que además va a pasar un buen rato.

Y así los caballos aprenden cosas increíbles. Por cierto, un caballo es capaz de distinguir una gran cantidad de instrucciones sonoras, pero si en algo es bueno un caballo es en el lenguaje corporal. Un buen binomio (jinete/caballo) es capaz de sincronizar sus latidos. Es un momento de sincronía de una pareja que funcionan como uno solo. Por cierto, Buda mejoró muchísimo.

ABA
Buda y yo. Tras darse un buen revolcón, pusimos silla y no solo estaba tranquilo, es que se dormía.

Y tras toda esta historia muchos se preguntarán, ok, que historia tan interesante, pero ¿qué tiene que ver esto con el autismo?

Más de lo que se imaginan. En vez de adiestrar al caballo, sencillamente le enseñamos cosas, las cuales tienen sentido y propósito para el caballo. A su ritmo, sin presionar, y en base a convencerlo de que lo haga de forma voluntaria porque ve la utilidad y entiende lo que le pedimos. Muchas veces el caballo hará cosas solo por agradarnos, otras por que le resulta intelectualmente estimulante, otras porque sencillamente es divertido, … No habrá un único motivo, pero siempre habrá una reacción deseada. Y siempre sabrá qué se espera de él, y al revés, nos hará saber qué espera de nosotros. En suma, habremos establecido una relación de aprendizaje mutuo basada en la comunicación y el respeto. En caballos, igual que en perros, la estimulación intelectual es básica. Y ahí es fundamental la comunicación.

Sí, comunicación, porque los caballos (y los perros), hablar, no hablan, pero comunicarse sí lo hacen, y muy bien, solo hay que saber entender su lenguaje. Y cuando lo entiendes, y eres capaz de hacerte entender, las cosas salen solas. Si hay comunicación hay aprendizaje. No lo adiestramos, no es un campamento de instrucción militar, no pretendemos adecuar la conducta al entorno, ni que responda adecuadamente a situaciones concretas de una forma predeterminada. Establecemos unas reglas aceptadas por ambos en base a ese respeto y afecto que se ha creado entre ambos. Y si hace algo bien, el mayor premio no es que le demos un trozo de comida, el mayor premio es la percepción de la satisfacción mutua.

Los caballos también sienten satisfacción cuando hacen algo que ellos saben que está bien hecho y son plenamente conscientes de ello. Saben que superan retos y desafíos. Y ojo, no solo cuando están en una interacción con humanos, también entre ellos. Y, además, son muy emocionales. Y se nota cuando están contentos, tristes, nerviosos, aburridos, … Solo hay que prestar atención.

Pues cuando has de enseñar cosas a niños con autismo es lo mismo. Y no pretendo comparar a un niño con un caballo, lo que pretendo resaltar es que, con tiempo, calma, comunicación, respeto, y mostrando el sentido y el propósito de lo que pedimos, el proceso de enseñanza es mucho más fácil, y, sobre todo, duradero.

Entonces, ¿ABA adiestra en vez de enseñar?

Para empezar, ABA es una metodología, dependerá de quién y cómo la use. Por norma general sí, se usa ABA como forma de adiestramiento, pero no necesariamente debe ser así. Tiene mucho que ver con quién lo utiliza.

Pero lo que, si hay y mucho son profesionales que son malas/os, muy malas/os. He visto a suficientes terapeutas que dicen aplicar ABA para tener claro que, indistintamente de la capacitación que tuvieran al respecto, eran personas que sencillamente no valían, pero ni para dar ABA a niños con autismo ni masajes a turistas en una sauna Tailandesa.

Así que otro factor es la capacidad de la persona. Y otra muy importante es saber dónde están los límites del ABA.

¿Qué cosas suelen desconocer los terapeutas de ABA?

Es habitual que quienes imparten terapias basadas en ABA sean psicólogos, pero no necesariamente, de hecho, conozco a una mamá que obtuvo su BCBA sin tener ningún tipo de cualificación académica relacionada.

Uno de los problemas que se enfrenta alguien que trabaja desde la conducta y el entorno es ¿cómo demonios vas a enfrentar reacciones adversas de origen sensorial si no sabes? ¿Cómo vas a entender problemas oromotóricos si no sabes? ¿Cómo vas a abordar aspectos relacionados a la problemática del habla -una simple dispraxia por ejemplo- si no sabes? ¿Cómo enfrentar problemas de psicomotricidad si no es tu área de trabajo y obviamente tampoco sabes? Y así puedo estar dos horas poniendo aspectos que NADA tienen que ver con el entorno ni la conducta. Y es que ese es el problema, nos han vendido que ABA es algo así como la navaja suiza que vale para todo y no es así.

Cuando ves a especialistas en ABA hacer terapia sobre desórdenes de alimentación te llevas las manos a la cabeza, sobre todo porque no tienen ni la más mínima idea de los problemas ligados a los desórdenes de alimentación. La técnica del DogChow la llaman en Cocina Adaptada (un centro especializado en capacitación a profesionales).

ABA se basa en la premisa de manipular las variables ambientales para provocar un cambio de comportamiento —dice Germansky— por lo que no estamos tratando de cambiar a la persona, no estamos tratando de cambiar su forma de pensar, no estamos tratando de cambiar lo que sienten” (sic). Clic AQUÍ para la fuente original.

En mi opinión, uno de los grandes problemas que presenta la metodología ABA es que suele trabajar el efecto, no la causa. Obviamente no se puede generalizar, pero en general ese es el procedimiento. Otra cosa es que, a partir de niños, o no tan niños, que están regulados y tranquilos, y quienes tienen una comunicación bidireccional, puedas usar técnicas de modelado, u otras técnicas para mejorar la interacción del niño con otras personas. O que marquemos una serie de pautas con sentido y propósito, de forma que el receptor entienda que haciendo ajustes o cambios en su forma de interactuar pueda obtener una mejor respuesta.

En resumidas cuentas, en un elevado porcentaje un terapeuta que usa metodología ABA para atender a niños con autismo están practicando el poco noble arte del INTRUSISMO PROFESIONAL. Y ojo, lo grave de esto es que encima no se dan cuenta

¿Y por qué no se dan cuenta? Porque no saben de autismo, no entienden el autismo, y aunque lo hagan sin ninguna mala intención, sin ningún tipo de maldad, la realidad es que están intentando contender con necesidades para las que no están formados. ni preparados, y ni si quiera son de su campo de trabajo.

El uso del castigo y la recompensa en ABA

ABA utiliza el condicionamiento operante y el refuerzo positivo para obtener los comportamientos deseados que el analista ha considerado. Y tal y como no se cansan de decir los profesionales que usan esta metodología, afirman que; Los buenos profesionales NO usan el castigo ni el refuerzo negativo en una terapia basada en ABA ¿Seguro? La verdad es que sí se hace y de forma sostenida, junto con el soborno, el chantaje y la coacción. Pero ya saben, tal y como dijo Ramón de Campoamor: “En este mundo traidor, nada es verdad ni mentira, todo es según el color del cristal con que se mira”.

En muchos casos lo que se promueve es la indefensión aprendida, aunque a mí personalmente me gusta llamarlo desamparo inducido. Porque me van a perdonar, pero el modelo “recompensa/no recompensa” se basa en refuerzo negativo. Si mantienes la pelota en la nariz te doy una sardina, si no lo haces, no te la doy. Como a las focas del circo.

Y algunos dirán que esto no es así, que no tengo ni idea, que no sé de qué hablo, que ellos son seres de luz que hacen todo de una forma perfecta y que consiguen avances impresionantes. Claro, a mi me parece que conseguir que una foca mantenga un balón sobre la nariz es algo impresionante, distinto es que eso sea de utilidad para una foca.

Pero permítanme el regresar por un momento a los caballos. Si quieres que un caballo haga las cosas que tú quieres como, por ejemplo, subirte encima de él y que sea tu “transporte”, puedes hacerlo en base a darle recompensas y un modelo de doma tradicional (Basada en mucho maltrato, por cierto), o conseguir que el caballo permita que tú subas a su espalda y sea capaz de sincronizar sus latidos con los tuyos. Permítanme dejar clara la diferencia, la segunda es mejor.

Pero si luego hablas con gente que ha recibido ese tipo de terapias, ¿por qué todos coinciden en lo mismo? ¿por qué tantos han tenido luego estrés postraumático? ¿por qué tantos y tantos afirman hacer perdido su autoestima? ¿por qué tantos afirmaban haberse sentido como un robot? Pues yo se lo explico. Si le va a responder un especialista en ABA le dirá que la culpa es de quien lo hizo, que era un mal profesional, o, que eso es debido a otros problemas mentales ligados al autismo. Autocrítica CERO, la culpa es siempre de otros. Claro que si la respuesta se la dan las personas que han sufrido en carne propia esos efectos, te dirán que es que ese sistema no contiende con la persona. Es puro adiestramiento, te guste o no, te convenga o no. Debes hacer lo que te dicen cuando te lo dicen y de la forma en que te lo dicen. Porque debes comportarte como se espera según una serie de normas y condicionamientos sociales que, si no te gustan, pues te fastidias ¡Bienvenidos al Gulag!

Por tanto, sí, la metodología ABA usa el castigo, usa la debilidad emocional para imponerse en la voluntad de otra persona, por eso, cuando la persona tiene un fuerte carácter, ABA no funciona.

No, no se puede usar la metodología ABA como modelo de base para contender con la terapia en autismo de forma única. Nos puede ser de utilidad en determinadas circunstancias, pero bajo ningún concepto debe ser la base de la intervención. El daño emocional que producen es tremendo.

Pero al inicio ya les referí a un artículo que trata el tema, pero con perros, realmente merece la pena leerlo, porque que incluso un especialista en adiestramiento canino se sorprende al descubrir que hay más ética en la forma de trabajar con perros que con niños. Pueden acceder al artículo completo haciendo clic AQUÍ. Está en inglés, pero activen la traducción y lean con atención.

ABA y la evidencia científica

Y los defensores del uso de ABA siempre dicen lo mismo, está basado en la evidencia ¿Seguro? Pues si la evidencia la armo yo según mis criterios, seguro que siempre sale bien, el problema viene cuando otros analizan tu evidencia y resulta que no es tan buena. Estudios mal diseñados, infinidad de sesgos, o resultados que cuando se comparan de forma global, pues no son tan espectaculares ¿No me creen?

Pues resulta que estudios de metaanálisis dicen que el ABA no es tan efectivo como nos han estado contando de forma repetitiva y machacona (https://doi.org/10.1186/s12888-022-04412-1).

Pero incluso un informe del Departamento de Defensa de los EE.UU. del año 2020 referido a la atención basada en ABA para el autismo, en la cual se habían gastado la nada desdeñable cantidad de 1.530 millones de $ concluye que:

“… estos hallazgos demuestran que… la prestación de los servicios de ABA no está funcionando para la mayoría de los beneficiarios de TRICARE en el ACD”.

“… el Departamento sigue muy preocupado por estos resultados y si el diseño actual de esta demostración, así como los servicios de ABA específicamente, brindan los servicios más apropiados y/o efectivos a nuestros beneficiarios diagnosticados con ASD”.

Tienen más información y el acceso al documento AQUÍ y AQUÍ.

Pero ya en el 2016 publicamos un artículo que ya analizaba los problemas al respecto de la evidencia de ABA e incluso los problemas éticos alrededor de la aplicación de este tipo de terapias en autismo. Autismo, Conductismo y “Conduautismo”.

Y claro, la pregunta más obvia a todo esto es: Y entonces, ¿si no es buena porque la usan tanto?

Pues la respuesta es fácil, ya la abordamos hace poco en el artículo Los fondos de inversión dañan la atención para el autismo en EE.UU., y se usa tanto porque es un negocio enorme, y además debido a un error tremendo promocionado por las asociaciones de autismo, las leyes del autismo. Y lo puse en negro sobre blanco en el artículo El gran peligro de las leyes de autismo. Ya que estas leyes generan un caldo de cultivo tremendo para, por una parte, segregar, excluir y expulsar de la atención necesaria a otras discapacidades, y por la otra promueven grandes negocios que, para variar, benefician a unos pocos y perjudican a unos muchos.

Es una terapia muy Estadounidense, quizá por eso sean los EE.UU. el país donde más extendido está su uso. Un país donde, por cierto, varios jueces han sido condenados por recibir comisiones por mandar a la cárcel a más gente de lo debido. Recuerden, en los EE.UU. las cárceles son un negocio, y por no es de extrañar que sea el país con la mayor población per cápita reclusa de la tierra.

Espero que esto aporte también algo de luz del por qué la prevalencia de autismo en los EE.UU. es tan alta a diferencia del resto del mundo. No buscan detectar el autismo, buscan clientes. Y si no hay bastantes los inventan.

Hace un par de años se publicó un artículo demoledor firmado por John Summers, les recomiendo también su lectura, les cito tan sólo un párrafo del artículo, pero francamente, no tiene desperdicio, pueden acceder al artículo haciendo clic AQUÍ.

La industria de capital privado ahora está haciendo una jugada para este mercado lucrativo. Blackstone adquirió el Centro de Autismo y Trastornos Relacionados por 700 millones de dólares en 2018. Al año siguiente, Rothschild adquirió New England ABA. Civitas Solutions, LEARN Behavioral y Autism Learning Partners han estado operando en Massachusetts como subsidiarias de otras firmas de capital privado desde 2017. ¿Cómo han influido estas adquisiciones en la calidad de la atención clínica? ¿Cuántas agencias más están buscando inversiones? (sic).

Pero a lo mejor usted piensa que yo no soy más que un demente que no sabe lo que dice. Bien, le recomiendo la lectura de este enlace, haga clic AQUÍ, está en inglés, use un traductor si no lo entiende bien.

A veces lo mejor no es lo más extendido, miren ustedes la Coca-Cola, agua del grifo con gas carbónico, azúcar y química, y la gente se la bebe como si fuera el agua con la que bautizaron a Jesucristo.

Viendo el mundo a través de los ojos de …

En la terapia en el autismo, normalmente hacemos el enfoque partiendo de nuestra visión. Entendemos qué es lo correcto y como debe realizarse. No hay lugar a la improvisación, hay que seguir un guion. Esto se ha llevado también a la educación general, y ya todos sabemos que el resultado ha sido bastante malo.

Vivimos en un mudo donde se imponen dogmas y doctrinas, donde salir de la línea o discurso oficial se castiga duramente. Un modelo que pretende sencillamente que la gente piense poco y siga las consignas, con la pandemia lo hemos visto.

Y claro, esto encaja para la gente del montón, los normales, los aburridos, los que siguen la corriente. La gente mediocre y gris que invade la sociedad solo demanda su porción de soma y a seguir. Pero claro, cuando abordas situaciones que salen absolutamente de lo común, pues empiezan los problemas.

Creo que es el momento de ver las cosas a partir de los ojos del niño, me pongo de tu lado para entender tu realidad. Y permítanme que insista, sentido y propósito. Que sentido tiene para un niño de 3 o 4 años que lo sienten en una silla con una mesa con muesca, para de esa forma evitar que el niño pueda escapar y que alguien empiece a darle una especie de terapia de lenguaje rarísima para conseguir que el niño acabe diciendo PA-NA-DE-RO. Pues para el que lo hace igual tiene sentido, para el niño ninguno.

¡Anda que no hay formas de sacar lenguaje o comunicación a un niño!

Vale, y entonces ¿Cuál es la terapia adecuada para un niño con autismo?

Lo siento, pero les tengo una muy mala noticia: No hay nada rápido. No lo hemos inventado. Y tampoco hay una píldora mágica. Y les voy a dar otra muy mala noticia, tengo muchas malas noticias para ustedes. Van a tener que estudiar y aprender, van a tener que empezar a ver el mundo de otra forma.

Voy a poner un ejemplo. Imaginen que tienen un hijo con sordera absoluta, y lo normal es que a ese niño se le enseñe lengua de signos, de esa forma el niño aprende a comunicarse. Y en la escuela tendrá una maestra que hable lengua de signos, o una traductora o algo. Y su familia intentará que en todas partes existan esos servicios de traducción a lengua de signos. Harán una ley que obligará a dar esa traducción simultánea. Es más, luego las familias pedirán que el Estado le mande también a un traductor a su casa, para poder hablar con su hijo.

Aquí se me han quedado en shock, o eso espero. Y es que la familia NO aprendió lengua de signos, y no lo hizo porque ponga aquí la excusa que más le guste. Cualquier persona sensata dirá que esto es un absurdo, que lo más normal del mundo es que la familia aprenda también lengua de signos para comunicarse con su hijo. Efectivamente, eso es lo lógico, y lo que generalmente hace todo el mundo.

Bien, ¿cuántas familias sabes usar BIEN los sistemas aumentativos de la comunicación? ¿cuántas familias tienen una comunicación funcional y bidireccional con sus hijos? Pocas, y son pocas porque no saben usar las herramientas de apoyo a la comunicación en el autismo. NO SABEN. Y muchos no saben que deben saber, y ahí entra la responsabilidad de los profesionales que los atendieron. Informar adecuadamente es básico.

Aprendan a usar los sistemas aumentativos de la comunicación, aprendan a realizar historias sociales, aprendan a comunicarse de otra forma con su hijo.

Así que la primera parte de la terapia adecuada para un niño con autismo es familias formadas. No hay otra.

Y no, “apagar” al niño con el smartphone o la Tablet no siempre es una buena idea. Es algo que les acabará pasando factura.

La segunda es básica y fundamental. Deben estar PRESENTES FÍSICAMENTE durante la intervención con su hijo, deben estar junto a la terapeuta que trabaja con su hijo, y si no les dejan, NUNCA más vuelvan a ese sitio, no es recomendable. Las terapeutas de su hijo deben formarles a ustedes de forma práctica. Tengan presente que un hijo con autismo solo implica que ustedes como progenitores deben estar más y mejor preparados, salvado eso, el resto es exactamente igual de fácil o de difícil.

La mejor terapia para un niño con autismo es SU terapia, que a lo mejor se parece y a lo mejor no a la de otros niños. Y es que cada niño tendrá unas necesidades específicas de apoyo, porque son TODOS DIFERENTES, tienen un niño, no un clon. Y por tanto se deberá llevar a cabo un programa específico para cada niño.

Y esto nos lleva a otro gran problema. Ya les dije, tengo malas noticias.

La falta de profesionales de calidad

Un alto porcentaje de profesionales que trabajan con niños con autismo tienen mala capacitación y también una visión muy antigua del autismo. Y es muy difícil dar con profesionales que estén bien capacitadas y que, además, tengan esa chispa que hace que su trabajo sea tan especial. Pero las hay, ya lo creo que las hay.

Cuando encuentren buenos equipos profesionales, agárrense a ellos como si les fuera la vida. Un buen equipo de profesionales les formará perfectamente. Trabajarán de forma coordinada, y harán que las cosas se vean menos complicadas.

Normalmente encontrarán equipos multidisciplinares, habrá terapeuta ocupacional (Que será quien además lleve la parte sensorial), logopeda (lenguaje y evaluación oromotora), psicomotricista, psicopedagoga, nutricionista, neuropsicóloga, etc. Que serán quienes deberán llevar a cabo las evaluaciones y preparar los programas de trabajo en función del niño. Y a partir de ahí, la formación familiar, o incluso el apoyo psicológico para mamá y papá si fuera necesario.

Si todo va bien, la llegada a la escuela será menos complicada. Y recuerden, en las escuelas no hay equipos multidisciplinares especializados en terapia para autismo y además ese tampoco es el propósito de la escuela.

Conclusiones

A la vista de lo expuesto y la información relacionada se pueden sacar muchas conclusiones, yo les voy a dar las mías, pero ustedes saquen las suyas propias.

El uso de la metodología ABA como apoyo puntual en la intervención en el autismo no tiene nada de malo, todo lo contrario. Usada de forma coherente y en el momento adecuado y de la forma adecuada puede ser una buena herramienta de trabajo.

Usar ABA como procedimiento único es un error. Por supuesto habrá gente que diga que le ha ido muy bien. Sobre todo, en el caso de niños dóciles y manejables. Cuestión diferente es que habría pasado si hubieran hecho un trabajo diferente, usando los conocimientos actuales sobre autismo, y no la visión de hace 40 años.

La formación de la familia es imprescindible, y debe ser buena formación, y eso implica un esfuerzo extra al inicio, pero una vez superada la fase inicial, las cosas se tornan más simples, fáciles y llevaderas.

Ojo a la escuela, mucho ojo. En el artículo “Cuando la educación deja de ser un derecho y pasa a ser una obligación expuse muchas de las problemáticas actuales de la escuela, y lo peligroso que es llevar a un niño sin preparación a una escuela regular. Será tremendo trauma para el niño.

Les recomiendo estos dos vídeos, están en inglés, pero pueden (si acceden desde computadora) activar los subtítulos y darle a traducir al español. De esa forma, tendrán los subtítulos en español que están bastante bien a pesar de ser una traducción automática. Les explican como saber si una terapia es dañina y como identificar a buenos terapeutas.


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2 comentarios en «ABA ¿Adiestramiento o terapia?»

  1. Profesor Daniel, muchas gracias. Soy mamá de un adolescente con autismo, bastante inteligente y que reflexiona sobre sí mismo con mucha dedicación. Samuel se resiste a cualquier tipo de terapia por las malas experiencias. No encontramos en la ciudad un solo terapeuta adecuado, que lo escuche y lo entienda. Después de contar toda la historia de Samuel, los terapeutas pasan a hacer lo que hacen con todos. No lo escuchan, les da pereza tratar de comprender qué hay en esa mente. Samuel nos decía que nosotros no lo entendíamos. Decidí olvidar terapias y universidades (hace dos años terminó el bachillerato y no ha logrado acomodarse en la universidad, aunque sueña con ser matemático) y observarlo, escucharlo y bueno, al menos ya creo entender, y él sigue con la paciencia y la confianza de explicarme lo que vive dentro de sí. Pero el camino que sigue es ser autodidacta, porque no logramos encontrar nada. Incluso, está estudiando de manera virtual, metodología que le sirve, pero no logra acomodarse a la forma de abordar las matemáticas… es complejo, pero sólo quiero decir que es cierto que los terapeutas no logran conectar con el ser que tienen al frente, y sólo hacen «su trabajo».
    De nuevo, muchas gracias, porque encuentro a alguien que manifiesta lo que vivo con Samuel.

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