El mito de los Amish y el Autismo

Crear un mito es muy fácil, demostrar la verdad es muy difícil

Existe una especie de creencia relacionada con la población Amish, y que debido a su vida sana, consumo de alimentos orgánicos, que no toman medicamentos, que no se vacunan debido a su religión, etc,…, sus hijos no tienen autismo. Bien, esto no es cierto, de hecho hoy les traemos los datos sobre el estudio de prevalencia que se llevó a cabo y que por cierto fue presentado en el IMFAR del 2010.

Esta teoría nace en el año 2005 cuando Dan Olmsted escribe el artículo “The Amish anomaly”, donde narra su búsqueda infructuosa de personas con algún Trastorno del Espectro del Autismo en la población Amish del Condado de Lancaster (Pensylvania – EE.UU.). Y sencillamente conecta esta evidencia con su estilo de vida, donde presuntamente no se vacuna a los niños, existe una vida de los más sana y un consumo de alimentos no adulterados por procesos genéticos, químicos, etc,…
Como es normal, los defensores de la no vacunación enarbolaron esta teoría para hacerse más fuertes. Básicamente en ambos bandos se usa la misma estrategia, “El marketing del miedo”, los de un lado dicen “si no te vacunas te mueres” y los del otro “si te vacunas te mueres”.

De hecho, entre la población Amish también se dan casos de Síndrome de Rett, X-Frágil, Síndrome de Down,…, más o menos con los mismos datos de prevalencia que el resto de la población en general. Tampoco conocía Olmsted que en esos momentos existía una investigación en curso sobre una rara patología que afectaba solo a la población Amish, y que provocaba epilepsia, patrones de conducta dentro del rango del autismo, discapacidad intelectual,…, ya que este estudio se publicó en Marzo del 2006, o que en la población Amish sí se vacunan, y cada día más. A pesar de todos estos datos  Olmsted nunca rectificó. Sin embargo, en los estudios de epidemiología, se constató que no había diferencia en la incidencia de los casos de TEA entre las poblaciones que habían vacunado a sus hijos y las que no entre la propia población Amish. Es decir, que en este caso la vacuna no se podía contemplar como un detonante único, ya que al no haber diferencias entre ambos grupos el origen había que buscarlo en otro sitio.

Para llevar a cabo el estudio de prevalencia entre la población Amish el equipo realizó un total de 1.899 encuestas a sujetos con una edad entre lo 3 a los 18 años. El estudio se llevó a cabo entre Septiembre del 2008 a Octubre del 2009  en “Holmes County” (Ohio) y “Elkhart-Lagrange County” (Indiana) dos de las mayores comunidades  Amish en los EE.UU. Los datos de prevalencia arrojaron la cifra de 1/271, que es muy similar a la que podemos encontrar por ejemplo en la provincia de Guipuzcoa, según los datos de Gautena y muy similar a la de otras zonas de los EE.UU., con lo cual, y aunque este estudio sigue en marcha, podemos decir en base a la información actual que no existen grandes diferencias en la prevalencia de los Trastornos del Espectro del Autismo entre la población Amish y otras poblaciones.

ANEXOS:

Prevalence Rates of Autism Spectrum Disorders Among the Old Order Amish

Recessive Symptomatic Focal Epilepsy and Mutant Contactin-Associated Protein-like 2

Seizure Disorder in Amish Children Points to Autism

3 comentarios en “El mito de los Amish y el Autismo”

  1. Interesante artículo, pero he de decir que su postura respecto a las vacunas me produce una gran decepción. Los estudios demuestran que no hay relación entre autismo y vacunas. Parece que se esfuerza Vd. por mantener una especie de postura “neutral”. No necesitamos opiniones neutrales. Lo que necesitamos son opiniones objetivas. Las vacunas son seguras y efectivas. Los niños deben ser vacunados.

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    • Bueno Juan, es que esa afirmación ya la hemos publicado de forma reiterada, al final aburrimos con tanto decir lo mismo siempre.
      lo tienes aquí, 16 artículos hablando de lo mismo
      <a href="http://autismodiario.org/etiquetas/vacunas/" class="autohyperlink" target="_blank">autismodiario.org/etiquetas/vacunas/</a>

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  2. Creí que iba a estar enfocado a lo fácil que sería pasar desapercibida con autismo (según el “grado”) creciendo en una sociedad así, aunque quiza sea simplificar demasiado, No se cómo sería la adolescencia, Si dudaría de la religión, lo cual seria un desastre… y no se hasta qué punto se puede vivir en estas comunidades sin contacto con el resto…. no, no debe ser tan simple, aunque ese tipo de vida apetece.

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